Los usuarios deben protegerse de los ciberdelincuentes porque la información personal que comparten y almacenan en internet tiene un alto valor.
Las amenazas digitales generan preocupación sobre la facilidad con la que los ciberdelincuentes pueden infiltrarse en sistemas donde los usuarios almacenan información sensible, como contraseñas, correos electrónicos, fotos, videos y documentos.
Si estos datos caen en manos equivocadas, pueden convertirse en el punto de partida para estafas y fraudes.
Este problema no solo va en aumento, sino que se expande rápidamente a distintos países gracias a la sofisticación y eficacia de las modalidades de engaño.
Por eso, al navegar por internet —especialmente cuando se manejan datos delicados— es fundamental adoptar medidas de protección.
“Una conexión VPN disfraza sus datos en línea y los protege del acceso externo. Cualquiera que tenga acceso a la red puede ver los datos no cifrados. Con una VPN, los hackers y ciberdelincuentes no pueden descifrar esta información”, detallan.
Una de sus principales características es que oculta la ubicación real del usuario al redirigir la conexión a través de servidores ubicados en otros países.
Esto permite “cambiar” virtualmente de ubicación y acceder a contenido restringido por región. Además, resulta especialmente útil para el trabajo remoto, ya que facilita conexiones seguras a redes privadas y protege archivos confidenciales.
El uso de una VPN es particularmente recomendable al conectarse a redes wifi públicas, como las de aeropuertos, hoteles o cafeterías, que suelen ser más vulnerables a ataques informáticos. Esta herramienta añade una capa adicional de seguridad para proteger contraseñas, datos personales e información financiera.
No obstante, es importante aclarar que una VPN no garantiza el anonimato absoluto ni sustituye otras medidas de seguridad digital, como el uso de contraseñas seguras o la autenticación en dos pasos.
Asimismo, algunos servicios pueden reducir ligeramente la velocidad de conexión debido al proceso de cifrado y redirección del tráfico.
Aun así, se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por quienes buscan reforzar la protección de su información y tener mayor control sobre su privacidad en internet.
Los profesionales en seguridad digital consideran que su uso es especialmente pertinente en casos como:
- Conexión a redes wifi públicas
- Navegación general por internet
- Transmisión de series y películas
- Juegos en línea
- Compras en línea
















