El terremoto del 10 de agosto, que ya obligó a la suspensión del Festival Petronio Álvarez en Cali, ahora plantea otro debate sobre la realización de las festividades de fin de año en la capital del Valle. La Alcaldía tiene una prueba de fuego.
La realización de la Feria de Cali 2026 quedó en medio del debate tras el terremoto del pasado 10 de agosto, que deja hasta el momento 147 personas fallecidas, 1.657 heridas, unas 5.000 viviendas afectadas y más de 10.000 familias damnificadas, equivalentes a cerca de 25.000 ciudadanos. Además, 24 edificaciones colapsaron y más de 170 permanecen bajo revisión estructural.
El alcalde Alejandro Eder enfrenta así una de las pruebas de fuego más importantes de su gestión. Mientras algunos consideran que no sería viable realizar una fiesta masiva cuando todavía hay familias sin hogar, concejales de oposición, representantes gremiales y la Cámara de Comercio de Cali defienden la celebración como una oportunidad para reactivar la economía y generar ingresos.
Entre quienes piden mantener la feria está María del Carmen Londoño, concejal del Pacto Histórico, quien considera que el evento representa un movimiento económico fundamental para la ciudad.
“Para mí es prudente que se haga la Feria de Cali porque le aporta a Cali medio billón de pesos, que son necesarios para reactivar la economía de nuestra ciudad. Además, muchas personas en Cali que son del área cultural, como las escuelas de salsa y las orquestas, tienen como único ingreso del año precisamente esas actividades que se hacen durante la feria”, sostuvo.
Desde otro sector de la oposición, Roberto Ortiz también pidió mantener la celebración. Para el concejal, suspenderla significaría desconocer precisamente el contexto histórico en el que nació.
“Yo creo que, según los tiempos que han indicado tanto el Gobierno nacional como el Gobierno de Cali, la Feria de Cali se debe hacer, no por indolencia, sino por una estrategia de reactivación para la misma economía de la ciudad. Si bien es cierto que para la reconstrucción de viviendas habrá un fondo especial, creo que son dos acciones que se tienen que hacer en paralelo, sin olvidar ninguna de las dos”, explicó.
La Cámara de Comercio de Cali también respaldó la posibilidad de realizarla, aunque dejó en manos del alcalde Eder y Corfecali la decisión definitiva. El gremio resaltó que la feria de 2025 generó más de 10.000 empleos directos y 35.000 indirectos.
“La Feria de Cali justamente nació luego de la tragedia vivida por la ciudad en 1956. La ciudad necesita, más que nunca, de ese impulso económico en este contexto”, señaló la Cámara de Comercio.
Así, el debate plantea dos necesidades que tendrán que coexistir: atender a las familias afectadas por el terremoto y evitar que la economía de sectores que dependen de la temporada de fin de año se detenga.
















